- Eres muy condescendiente juzgándote... ese, ese es tu problema, tu gran problema. Lo racionalizas todo, no eres sincero contigo mismo. Hablas de escribir un libro, pero al final prefieres comprarte el Porsche o engañas un poquito a Emily y le das la vuelta a la verdad al hablar conmigo y lo próximo será que te verás frente a un comité del Senado dando nombres, delatando a tus amigos.
- Te crees muy justo... ¿verdad? Somos personas, somos seres humanos ¿entiendes? ¡Tú te crees Dios!
- Bueno... tengo que basarme en algún modelo anterior
Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas
miércoles, 2 de noviembre de 2011
martes, 13 de septiembre de 2011

Puede que ya, a estas alturas, no te lo creas pero sin embargo, no obstante hace mucho, fui una persona normal, incluso podría llegar a decir que una persona que fue feliz.
Entonces me preocupaba por otras cosas, otras responsabilidades y otros gastos pero, en el fondo, era eso... feliz.
Entonces me preocupaba por otras cosas, otras responsabilidades y otros gastos pero, en el fondo, era eso... feliz.

Hay una especie de axioma dentro de mi anormal comportamiento en exámenes. Fundamentalmente, no me hago muy bien a la idea de cual es el porqué, tiendo a pensar en muchas cosas. Entre ellas suelen dejarse caer el hecho de que debería ser más ahorrador o como ha sido mi vida.
Soy una persona que carga mucho con el pasado, cualquier persona que me conozca lo sabe y, a algunas (pocas) lo comprenden. Pero, aunque soy muy joven (soy consciente de ello) siento que me voy haciendo demasiado mayor a pasos agigantados. Es raro, pero sé que me acerco a un punto de inflexión en mi triste existencia, estoy a un año académico de terminar mis estudios y laurearme como un nuevo Licenciado en Derecho. Y, por extraño que pueda sonar viniendo de alguien que no disfruta precisamente de su carrera, no me apetece. No quiero terminar la carrera, es ahora cuando le estoy empezando a coger cierto gusto a los enormes temarios, a las leyes, a las interpretaciones e incluso a la jurisprudencia (aclarando, claro, que en algunos ámbitos que me importan).
De un tiempo a esta parte, siento como si llevara una gran mochila en la que voy echando preocupaciones que me van atormentando. En general soy una persona muy negativa, puedo resumir mis cinco últimos años en la decepción de Aula con Criminología, en terminar un bachillerato que (tampoco) quería acabar, un desafortunado final para un primer "amor" (lo de las comillas es para dar añadirle otro toque tragicomédico...), el inicio de una carrera que detestaba, el inicio y final de algo que me ilusionó y me desilusionó a la misma velocidad como fue el chino, la tiara de ciervo con denominación de origen manchego (o eso siempre creí), la defunción de un familiar y de un amigo, el día en que mi madre desapareció de madrugada y el "tranquilízate y vente al hospital", lo que quise que funcionará, que jodí y que terminó en un "adiós" que yo quise que fuera un "hasta pronto", la traición y las mentiras sobre las que suprayacen las personas, como casi muero, el año en el que no quise a nadie y la crisis de fe en mí mismo y el "no sé qué cojones hacer después de esto" que me invade todos los días.
Echar la vista atrás y pensar... joder, entonces estaba mejor y, bueno, me quejaba lo mismo. No sé si es culpa mía o es que la vida sigue hacia abajo hasta que toca fondo y luego escava.
Sea lo que sea, esto es una mezcla entre tensión, desgana e incertidumbre.
Ahora hablo menos con la gente, soy más arisco y más distante. No sé si decir "lo siento" o "te lo advertí".
Soy una persona que carga mucho con el pasado, cualquier persona que me conozca lo sabe y, a algunas (pocas) lo comprenden. Pero, aunque soy muy joven (soy consciente de ello) siento que me voy haciendo demasiado mayor a pasos agigantados. Es raro, pero sé que me acerco a un punto de inflexión en mi triste existencia, estoy a un año académico de terminar mis estudios y laurearme como un nuevo Licenciado en Derecho. Y, por extraño que pueda sonar viniendo de alguien que no disfruta precisamente de su carrera, no me apetece. No quiero terminar la carrera, es ahora cuando le estoy empezando a coger cierto gusto a los enormes temarios, a las leyes, a las interpretaciones e incluso a la jurisprudencia (aclarando, claro, que en algunos ámbitos que me importan).
De un tiempo a esta parte, siento como si llevara una gran mochila en la que voy echando preocupaciones que me van atormentando. En general soy una persona muy negativa, puedo resumir mis cinco últimos años en la decepción de Aula con Criminología, en terminar un bachillerato que (tampoco) quería acabar, un desafortunado final para un primer "amor" (lo de las comillas es para dar añadirle otro toque tragicomédico...), el inicio de una carrera que detestaba, el inicio y final de algo que me ilusionó y me desilusionó a la misma velocidad como fue el chino, la tiara de ciervo con denominación de origen manchego (o eso siempre creí), la defunción de un familiar y de un amigo, el día en que mi madre desapareció de madrugada y el "tranquilízate y vente al hospital", lo que quise que funcionará, que jodí y que terminó en un "adiós" que yo quise que fuera un "hasta pronto", la traición y las mentiras sobre las que suprayacen las personas, como casi muero, el año en el que no quise a nadie y la crisis de fe en mí mismo y el "no sé qué cojones hacer después de esto" que me invade todos los días.
Echar la vista atrás y pensar... joder, entonces estaba mejor y, bueno, me quejaba lo mismo. No sé si es culpa mía o es que la vida sigue hacia abajo hasta que toca fondo y luego escava.
Sea lo que sea, esto es una mezcla entre tensión, desgana e incertidumbre.
Ahora hablo menos con la gente, soy más arisco y más distante. No sé si decir "lo siento" o "te lo advertí".
Las fotografías que encabezan esta entrada son fotografías que me encontré anoche mientras colocaba algunas fotografías nuevas y decidí revisar las antiguas, topándome así con un montón de recuerdos, algunos agradables y otros no tanto. Ambas fotos son una mezcla de estos dos sentimientos (ambas son próximas a una despedida). La primera es del 23 de diciembre de 2007 y la segunda lo desconozco en absoluto, pero la situaría en torno a abril de 2008.
Son fotos que ni recordaba que existían y que, me hicieron pensar en entonces, en ahora y en como ha cambiado todo, incluido yo. No tengo nostalgia de aquella época, tengo nostalgia de aquella sensación.
Son fotos que ni recordaba que existían y que, me hicieron pensar en entonces, en ahora y en como ha cambiado todo, incluido yo. No tengo nostalgia de aquella época, tengo nostalgia de aquella sensación.
domingo, 10 de abril de 2011
10 Vid. SATORRAS FIORETTI, Rosa María, Lecciones de Derecho eclesiástico del Estado, Editorial Bosch, 2000, Barcelona, pág 155-156, y al respecto también consultar STC 25/1981, de 13 de febrero, como señala correctamente la autora sobre el alcance de este precepto consitucional en los centros de enseñanza de caracter privado (o asimilados); Vid. de igual manera SOUTO PAZ, Jose Antonio, Derecho eclesiástico del Estado: el derecho de la libertad de ideas y creencias, Marcial Pons, 1992, Madrid, Pág. 90-91 y 155-156 y STC 5/1981, de 13 de febrero, sobre los límites del adoctrinamiento religioso y moral en los centros escolares.
La parte que más ODIO de hacer trabajos para la universidad es que un párrafo de 20 líneas lleva unas 3 o 4 notas al pie de este estilo.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Cine, un nuevo ataque frontal por desalmados
Es la primera vez que voy a hablar sobre una de mis pequeñas aficiones en este blog... y hoy lo hago por un tema realmente dantesco. Mi pequeña afición es, en este caso, el cine.
Quizás ésta sea ya la crítica veinte millones que se hace sobre el tema, pero como dijo Clint Eastwood (no he cogido un gran filósofo, pero viene que ni pintado al "topic"), "las opiniones son como los culos, todos tenemos uno".
De un tiempo a esta parte, el cine, se ha hecho muchísimo más accesible. Esto, como todo, tiene cosas buenas y cosas malas. Lo bueno es obvio, el poder disfrutar con menos restricciones de algo tan apasionante como el cine es algo formidable. Lo malo, es lo que nos puede hacer vomitar y es la eterna comercialización de todas y cada una de las películas; es decir, el hacer películas malas, con argumentos absurdos, sin gastar un duro en guión e invirtiendo decenas o cientos de millones de euros en efectos especiales, sangre y tíos y tías buenas sin demasiado buenas aptitudes para interpretar.
Con cuatro salvedades, a veces, aunque uno lo intente, es imposible ir a ver una buena película al cine. Hay que buscarse las mañas como antaño para conseguir ir a una sala a ver algo no comercial de estreno. En general, estoy cansado de tener que ir a cineforums, clubs de cine y pases eternos de películas. No soporto ver 2 o 3 películas del tirón, me cansa y me supone un esfuerzo inconmensurable el hecho de tener que prestarle atención a todas ellas. Pero en fin, no sigo con esto que al final me voy de tema y no es plan, que esto es harina de otro costal.
Bajo estas consideraciones, la aberración con la que hoy me he topado es de magnitudes inverosímiles. Jon Favreau, director de "cine" como ya digo, ha sido el artífice y ejecutor de títulos como "Zathura" y "Iron Man" 1 y 2... se ve que no tuvo suficiente con la primera. Bien, pues hoy me encuentro con que este hombre amenaza a la humanidad entera con que va a publicar una película bajo el título "Cowboys & Aliens" que no es otra cosa que un Western en el que hay, efectivamente, alienígenas. La sandez, como podéis comprobar, es mayúscula.
Quizás ésta sea ya la crítica veinte millones que se hace sobre el tema, pero como dijo Clint Eastwood (no he cogido un gran filósofo, pero viene que ni pintado al "topic"), "las opiniones son como los culos, todos tenemos uno".
De un tiempo a esta parte, el cine, se ha hecho muchísimo más accesible. Esto, como todo, tiene cosas buenas y cosas malas. Lo bueno es obvio, el poder disfrutar con menos restricciones de algo tan apasionante como el cine es algo formidable. Lo malo, es lo que nos puede hacer vomitar y es la eterna comercialización de todas y cada una de las películas; es decir, el hacer películas malas, con argumentos absurdos, sin gastar un duro en guión e invirtiendo decenas o cientos de millones de euros en efectos especiales, sangre y tíos y tías buenas sin demasiado buenas aptitudes para interpretar.
Con cuatro salvedades, a veces, aunque uno lo intente, es imposible ir a ver una buena película al cine. Hay que buscarse las mañas como antaño para conseguir ir a una sala a ver algo no comercial de estreno. En general, estoy cansado de tener que ir a cineforums, clubs de cine y pases eternos de películas. No soporto ver 2 o 3 películas del tirón, me cansa y me supone un esfuerzo inconmensurable el hecho de tener que prestarle atención a todas ellas. Pero en fin, no sigo con esto que al final me voy de tema y no es plan, que esto es harina de otro costal.
Bajo estas consideraciones, la aberración con la que hoy me he topado es de magnitudes inverosímiles. Jon Favreau, director de "cine" como ya digo, ha sido el artífice y ejecutor de títulos como "Zathura" y "Iron Man" 1 y 2... se ve que no tuvo suficiente con la primera. Bien, pues hoy me encuentro con que este hombre amenaza a la humanidad entera con que va a publicar una película bajo el título "Cowboys & Aliens" que no es otra cosa que un Western en el que hay, efectivamente, alienígenas. La sandez, como podéis comprobar, es mayúscula.
Jon Favreau es, ha sido y será un payaso integral, que vive por y para sacar dinero de la colosal masa extraviada de necios adictos a las artes marciales, los disparos y la charcutería desmedida, en películas de acción. Este cretino es la muestra de que, con dinero, uno puede hacer lo que le de la gana sin esforzarse mucho. Todas sus películas no son otra cosa que adaptaciones de algo. "Zathura", es una adaptación al estilo de "Jumanji", sobre un libro ilustrado de la mano de Chris Van Allsburg (del que, por cierto, sólo me llamó la atención "Polar Express"). "Iron Man", por su parte, es otra adaptación del famoso cómic de Stan Lee, pese a ser Iron Man uno de los peores personajes de toda la factoría Marvel. Es pues, también "Cowboys & Aliens" una adaptación del cómic homónimo de Scott Rosenberg. Este tío tiene el mismo criterio para hacer películas, que para leer cómics: ninguno.
Son copartícipes de esta ignominia, Daniel Craig (el peor James Bond de la historia), Harrison Ford (el pésimo Han Solo y el ya fondón Indiana Jones, pero al que le guardo cierto cariño por Blade Runner, Testigo Único o Lo que la verdad esconde(ojo, aquí sólo hablo de la interpretación de Harrison Ford)) y, finalmente, cabe destacar a Olivia Wilde, que le debe TODO lo que es a sus genes.
Son copartícipes de esta ignominia, Daniel Craig (el peor James Bond de la historia), Harrison Ford (el pésimo Han Solo y el ya fondón Indiana Jones, pero al que le guardo cierto cariño por Blade Runner, Testigo Único o Lo que la verdad esconde(ojo, aquí sólo hablo de la interpretación de Harrison Ford)) y, finalmente, cabe destacar a Olivia Wilde, que le debe TODO lo que es a sus genes.
jueves, 24 de junio de 2010
Cuando, poco a poco aunque en realidad de golpe, te das cuenta de que nadie, ni siquiera uno mismo, se salva de aquellos motivos que nos hacen despreciables.
De nuevo, apología de Tito Plauto. Misógino para algunos y realista para mí. El refrán de la paja en el propio y la viga en ajeno. Lo traigo de nuevo a mi memoria y me sigo sintiendo un neófito del odio, aunque roce la categoría de maestro.
Odio, rabia e impotencia. Día tras día.
El engaño, las máscaras y los disfraces, a veces tan bien hechos que parecen reales incluso de cerca. La pedantería, el ego como despótico comportamiento y sobretodo, la hipocresía como lábaro inamovible.
Una mácula más de la plepa.
Que me dejes en paz, coño.
De nuevo, apología de Tito Plauto. Misógino para algunos y realista para mí. El refrán de la paja en el propio y la viga en ajeno. Lo traigo de nuevo a mi memoria y me sigo sintiendo un neófito del odio, aunque roce la categoría de maestro.
Odio, rabia e impotencia. Día tras día.
El engaño, las máscaras y los disfraces, a veces tan bien hechos que parecen reales incluso de cerca. La pedantería, el ego como despótico comportamiento y sobretodo, la hipocresía como lábaro inamovible.
Una mácula más de la plepa.
Que me dejes en paz, coño.
Etiquetas:
caos,
citas,
crítica,
escritos,
estupidez,
filosofía,
frases,
general,
idas de pinza,
la última esperanza
miércoles, 23 de junio de 2010
domingo, 22 de noviembre de 2009
jueves, 12 de noviembre de 2009
77
Recuerda una lección que te perseguirá toda la vida, nunca creas al que presuma de lo que predica.
El humilde deja de ser humilde cuando se jacta de ello.
El que perjura que dice la verdad, necesariamente, te miente.
¿Qué puedes esperar de alguien al que apodan Truth?
El humilde deja de ser humilde cuando se jacta de ello.
El que perjura que dice la verdad, necesariamente, te miente.
¿Qué puedes esperar de alguien al que apodan Truth?
domingo, 25 de octubre de 2009
viernes, 18 de septiembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
67
Los hay que viven para los demás sin ser altruistas. Hablo de esa amalgama creciente de población que vive en busca de una aprobación baladí de sus supuestos congéneres.
Despreciables me parecen las modelos y las misses, lo digo totalmente convencido. Esclavas de una cintura de avispa, un busto rígido y turgente, unas piernas largas y una cabeza vacía. Sonriendo sin motivo como un maniquí; y habiendo leído en vida lo mismo que uno de estos.
Crédulas aprendices de deidades venusianas encarnadas, encarceladas en su propia cárcel de hueso y carne, pendientes de la aprobación de un atajo de memos que viven inmersos en este absurdo bucle.
Despreciables me parecen las modelos y las misses, lo digo totalmente convencido. Esclavas de una cintura de avispa, un busto rígido y turgente, unas piernas largas y una cabeza vacía. Sonriendo sin motivo como un maniquí; y habiendo leído en vida lo mismo que uno de estos.
Crédulas aprendices de deidades venusianas encarnadas, encarceladas en su propia cárcel de hueso y carne, pendientes de la aprobación de un atajo de memos que viven inmersos en este absurdo bucle.
sábado, 25 de julio de 2009
Todo sigue igual
... y, con los cambios pertinentes, la vida sigue igual, como siguen exáctamente igual todas las cosas que parecen, por mucho que uno lo intente, reacias al cambio.
La gente es la misma, diferente ropa, diferente peinado, diferentes palabras, diferentes obras; pero los mismos motivos y las mismas intenciones. Y, como no, las mismas mentiras.
Es absurdo plantearse según qué cosas a estas alturas, porque sabes que, dentro de poco, todo volverá a ser igual. El pez que se muerde la cola.
Entrar en la dinámica de vida en la que, el tiempo, se vuelve un bucle. Notando el pasar del tiempo como un extrado deja-vu con cambios de forma. Pero, esencialmente, siempre es lo mismo.
Los hechos se suceden de manera reiterada. Puedes adivinar qué va a decir, qué va a hacer, qué no hará una persona...
... todo cambia, pero todo sigue igual.
Puta mierda, y eso.
Sabía yo que el blog este no me iba a durar mucho, en el tema actualizaciones y tal.
La gente es la misma, diferente ropa, diferente peinado, diferentes palabras, diferentes obras; pero los mismos motivos y las mismas intenciones. Y, como no, las mismas mentiras.
Es absurdo plantearse según qué cosas a estas alturas, porque sabes que, dentro de poco, todo volverá a ser igual. El pez que se muerde la cola.
Entrar en la dinámica de vida en la que, el tiempo, se vuelve un bucle. Notando el pasar del tiempo como un extrado deja-vu con cambios de forma. Pero, esencialmente, siempre es lo mismo.
Los hechos se suceden de manera reiterada. Puedes adivinar qué va a decir, qué va a hacer, qué no hará una persona...
... todo cambia, pero todo sigue igual.
Puta mierda, y eso.
Sabía yo que el blog este no me iba a durar mucho, en el tema actualizaciones y tal.
viernes, 26 de junio de 2009
Jackson-Berlusconi
Hoy, antes de irme a dormir he leído una noticia: Michael Jackson ha muerto a los 50 años de edad, de paro cardíaco, en Los Ángeles.
He leído comentarios al respecto de todo tipo. "Se va un grande", "Adiós a un mito"... un simple "Descanse en paz"; pero, desde luego, el que más ha llamado mi atención ha sido: "un folla-niños menos".
Todo esto me lleva a pensar ¿qué es lo que importa?. Si Elvis Presley fue, es y será el rey del Rock; sin duda alguna, Michael Jackson, fue, es y será el rey del pop... y del rock y del soul, como dijo una vez Elizabeth Taylor. Vale que su mejor amigo era un mono, que vivía en un parque de atracciones y que le gustaban... demasiado, los niños. Pero no dejó de ser un artista genial y polifacético que, desde luego, nunca dejó de sorprendernos.
Lo que me lleva a otra noticia que he escuchado hace poco. Una tal Patrizia D'Addario, prostituta de lujo, fue a una fiesta, cobrando, claro; y en ella conoció a, nada más y nada menos, que Silvio Berlusconi. Ahora resulta que Berlusconi está contra las cuerdas por gustarle las putas...
Berlusconi es un fachuzo irremediable, un payaso impresentable y el hijo de puta más peligroso que ha tenido Europa en los últimos 30 años.
Pero igualmente hay cosas que no concibo. Imaginemos por un momento, sólo imaginemos, que Berlusconi fuera un directivo excepcional de su país (por eso digo que imaginemos...). De acuerdo... ¿qué coño me importará que al caballero este le mole follarse mujer por dinero?. Lo mismo me pregunto con Michael Jackson... ¿es peor músico por follarse niños? ¡No!
Ojo, no digo que debamos zumbarnos a todos los menores que veamos (ni a ninguno), ni que tampoco nos volvamos unos puteros de aúpa, sólo digo que deberíamos saber separar cosas... que una persona no es mejor o peor profesional por lo que haga en su vida privada, es lo que quiero decir.
Gato negro, gato blanco ¡qué más dará mientras caze ratones!
He leído comentarios al respecto de todo tipo. "Se va un grande", "Adiós a un mito"... un simple "Descanse en paz"; pero, desde luego, el que más ha llamado mi atención ha sido: "un folla-niños menos".
Todo esto me lleva a pensar ¿qué es lo que importa?. Si Elvis Presley fue, es y será el rey del Rock; sin duda alguna, Michael Jackson, fue, es y será el rey del pop... y del rock y del soul, como dijo una vez Elizabeth Taylor. Vale que su mejor amigo era un mono, que vivía en un parque de atracciones y que le gustaban... demasiado, los niños. Pero no dejó de ser un artista genial y polifacético que, desde luego, nunca dejó de sorprendernos.
Lo que me lleva a otra noticia que he escuchado hace poco. Una tal Patrizia D'Addario, prostituta de lujo, fue a una fiesta, cobrando, claro; y en ella conoció a, nada más y nada menos, que Silvio Berlusconi. Ahora resulta que Berlusconi está contra las cuerdas por gustarle las putas...
Berlusconi es un fachuzo irremediable, un payaso impresentable y el hijo de puta más peligroso que ha tenido Europa en los últimos 30 años.
Pero igualmente hay cosas que no concibo. Imaginemos por un momento, sólo imaginemos, que Berlusconi fuera un directivo excepcional de su país (por eso digo que imaginemos...). De acuerdo... ¿qué coño me importará que al caballero este le mole follarse mujer por dinero?. Lo mismo me pregunto con Michael Jackson... ¿es peor músico por follarse niños? ¡No!
Ojo, no digo que debamos zumbarnos a todos los menores que veamos (ni a ninguno), ni que tampoco nos volvamos unos puteros de aúpa, sólo digo que deberíamos saber separar cosas... que una persona no es mejor o peor profesional por lo que haga en su vida privada, es lo que quiero decir.
Gato negro, gato blanco ¡qué más dará mientras caze ratones!
martes, 16 de junio de 2009
Detritus
No puedo evitar a las mentiras, van inertemente engrudadas a las personas. Así que me limito a esquivar a las personas. No creo en la amistad, no creo en el amor. Me relaciono por el simple hecho de camuflarme, de ostentar la preciada etiqueta de la normalidad.
La capacidad de pensar y, consecuentemente, de maquinar y engañar es mi fundamental óbice para acabar de creer íntegramente en la voluntad desinteresada de las personas.
Cada día es un nuevo chasco, un nuevo desengaño, una frustración más.
Sé que no leerás esto, pero es la manera más cómoda de susurrarte al oido pegando gritos con un megáfono.
Hay tantas cosas que te diría, y tan pocas que quieres oir.
He dejado (de nuevo) de creer en la raza humana.
"Me paso el día entero diciendo que estoy encantado de haberlas conocido a personas que me importan un comino. Pero supongo que si uno quiere seguir viviendo, tiene que decir tonterías de ésas"
La capacidad de pensar y, consecuentemente, de maquinar y engañar es mi fundamental óbice para acabar de creer íntegramente en la voluntad desinteresada de las personas.
Cada día es un nuevo chasco, un nuevo desengaño, una frustración más.
Sé que no leerás esto, pero es la manera más cómoda de susurrarte al oido pegando gritos con un megáfono.
Hay tantas cosas que te diría, y tan pocas que quieres oir.
He dejado (de nuevo) de creer en la raza humana.
"Me paso el día entero diciendo que estoy encantado de haberlas conocido a personas que me importan un comino. Pero supongo que si uno quiere seguir viviendo, tiene que decir tonterías de ésas"
jueves, 11 de junio de 2009
Recuerdos
Hoy, al tumbarme en la cama me han asaltado todo tipo de recuerdos.
He recordado momentos radiantes junto a los mío, risas al rededor de una mesa, en una buhardilla, en Madrid sin manera de volver a Alcalá...
Siendo felices con una cocacola y un césped donde echarnos a mirar el cielo y a hablar de lo lejos que estaba hacernos mayores... Siendo felices con una bolsa de chuches y un paseo de un par de horas, volviendo a casa cuando anochecía. Sin preocupaciones.
Superando miedos, rompiendo barreras. Haciendo de nuestra existencia un puñado de risas y recuerdos sin agobios.
He recordado momentos tiernos. Momentos de silencio en los que mi piel tocaba la suya. Una tímida cosquilla en su cintura. El olor de su pelo. El verla despertar y sonreir, casi al mismo tiempo. Sus labios...
Abrazarnos en la oscuridad y sentir físicamente un sentimiento.
He recordado momentos aciagos, momentos que pesan. Me he visto llorando entre dos coches a las cuatro de la madrugada. La he visto llorar en mi hombro. Me he visto volver de Madrid con la mirada clavada en el infinito. Me he visto en el hospital y también en mi cuarto.
He revivido un adiós y un siguiente encuentro.
Ahora me quedan pocas cosas... quizás una de ellas no sea la esperanza.
domingo, 7 de junio de 2009
domingo, 17 de mayo de 2009
A veces no soy yo.
(...) y sí, soy imbécil y nadie puede negarlo.
- Qué va, te conozco demasiado y sé como eres.
- No me conoces, sólo sabes cosas.
- ¿Qué cosas sé?
- Que me llamo Daniel Gómez Checa;
nací el seis de marzo de 1989, ahora mismo tengo 20 años, dos meses y once días;
soy de pelo castaño;
mis ojos son marrón mierda y están protegidos por unas gafas porque tengo miopía y algo de astigmatismo;
mis cejas son enormes, mis labios también;
nunca he llevado correctores bucales;
tengo alergia a gramíneas, al olivo y a los gatos;
tengo un dedo hecho puré porque mi hermana me lo pilló con una puerta;
estuve enamorado sólo una vez;
perdí la virginidad a los 16 años y nunca he dejado a nadie embarazada;
me he besado con un hombre;
detesto el alcohol y el tabaco;
nunca he entrado dentro de una discoteca, pero he entrado en más de una veintena de bibliotecas;
hacía parkour y me rompí el tobillo derecho con un webster;
mido 1,76 y paso de los 80 kg.;
hice kárate durante más de 10 años;
practiqué Krav Magá durante 2 meses;
hablo bien dos idiomas, me defiendo en 2 más y he chapurreado dos más;
estudio Derecho, mi padre y mi madre también lo hicieron;
siempre quise estudiar Criminología;
odio madrugar;
aunque me odien me haré policía;
he disparado más de 5 armas de fuego diferentes;
me encanta discutir y defender todo lo contrario a lo que creo;
mi padre militó en la CNT y mi madre es católica profesante y claramente de derechas;
soy aficionado a la fotografía;
mi fotógrafo favorito es Josef Koudelka, aunque nuestros estilos ni se parecen;
soy aficionado al cine;
mi actor favorito es Tom Hanks;
mi directores favoritos son Kubrik y Hitchcock;
no sé cuál es mi película favorita;
soy aficionado a la música;
pienso que toda canción tiene algo especial;
sé que el arte moderno es mentira;
no creo en la democracia;
hablo de política, pero nunca me posiciono;
no voto, y odio que me lo recriminen;
no entiendo el racismo;
tengo amigos de extrema-derecha y amigos de extrema-izquierda;
me gusta esperar a que el helado se deshaga para comérmelo;
siento placer al descalzarme en casa después de pasarme el día andando;
me encanta masturbarme;
corrijo demasiado a las personas que están a mi alrededor;
me han llamado pedante;
me han llamado enciclopedia;
me han llamado lisensiado;
me han preguntado cosas excusándose en "tú que eres listo";
he sido jugador de wow, aoe2, sc, w3, d2, hl, cs, dod y adrenaline;
que me encanta viajar;
que soy un enamorado de Europa;
que no sé ligar, bailar o contar historias;
adoro leer y escribir, excepto poesía, aunque ahora he encontrado una excepción;
no bebo;
no fumo;
tampoco corro;
he saltado desde más de 3 metros hacia asfalto;
tengo coche pero no me gusta usarlo;
nunca acepto comida o bebida de alguien;
odio con toda la fuerza de mi alma al fútbol;
sueño con despertar y tengo dos relojes y nunca me pongo ninguno.
- Alguna cosa más sé.
- ¿El qué?
- No sé, alguna más sabré.
- De todas maneras, sólo son cosas. No sabes, ni sabrás leerme.
- No... pero ojalá pudiera hacerlo, tú a veces parece que lees a las personas, pero parece que conmigo no puedes.
- Sólo puedo leer a la gente que no me importa mucho, a la gente que verdaderamente me importa no la puedo leer; a medida que me va importando más y más la persona, menos la puedo leer...
- Ah, entonces eso es lo que te pasa con...
- Sí, cada vez se me hace más difícil leerla.
- Entiendo.
- Y eso me jode, y me asusta. No sé si en ese orden de preferencia.
- ¿Y la quieres?
- Eso es algo que ni tú ni yo sabemos.
- Mejor aplaude y vámonos.
martes, 14 de abril de 2009
14/4
¿Si te doy doce mil millones de euros me soluciona usted la crisis?
En un día como hoy querer cambiar el artículo 1.3 de la constitución es algo taaaaan típico. Pero bueno, un año más, nosotros seguimos en nuestras trece (o catorce, todo depende cómo lo quieras ver). Pero los hay que seguiremos prefiriendo un sistema monocameralista y republicano; a diferencia del bicameralismo monárquico que tenemos hoy por hoy.
Estoy hablando muy claro hoy ¿no? Quizás es lo que todos necesitamos, hablar claro. Decir que el Senado no sirve para nada y que el Rey no representa a nadie, que tenemos un Estado que no es laico, aunque esté constituido como tal, que vivimos en un país donde importan más los toros y el fútbol que la educación; que la apatía es la que reina y gobierna el país; bueno, y que Camps es un corrupto, pero uno de tantos, la única diferencia es que le han pillado.
Qué sensacionalista me pongo. O eso, o es que verdaderamente siento que este sistema no funciona. Que si algo sale electo en el Parlamento, saldrá electo en el Senado... porque las formaciones son las mismas. Que el poder judicial está cada vez más pegado al ejecutivo. Que nadie eligió al Rey y vamos ya camino de los setenta años sin que nuestro máximo "mandatario", a falta de una palabra mejor, sea electo democráticamente.
¿Pero qué importa eso si tenemos a Beckham, a Paquirrín, al nuevo reality show, a Fernando Alonso, a Rafael Nadal y a la Pantoja de Puerto Rico? Total, ya nadie se acuerda de quién era Pedro Duque.
Un Big Mac y Cocacola mediana, apoya tus Nike sobre la mesa que compraste en Ikea para encender tu televisión Sony Bravia, comprada en Media Mark. Deléitate con tu nuevo programa de Telecinco, perfectamente estudiado, sobre cómo rellenarte la cavidad craneal vomitándote a través de los ojos. Deja que Mercedes Milá te encauce mediante silogismos hacia una falacia para mitificar todo cuanto te rodea, sensacionalismos que no podrás digerir porque se te presentan como verdad absoluta.
Conformismo, o eso dicen.
En un día como hoy querer cambiar el artículo 1.3 de la constitución es algo taaaaan típico. Pero bueno, un año más, nosotros seguimos en nuestras trece (o catorce, todo depende cómo lo quieras ver). Pero los hay que seguiremos prefiriendo un sistema monocameralista y republicano; a diferencia del bicameralismo monárquico que tenemos hoy por hoy.
Estoy hablando muy claro hoy ¿no? Quizás es lo que todos necesitamos, hablar claro. Decir que el Senado no sirve para nada y que el Rey no representa a nadie, que tenemos un Estado que no es laico, aunque esté constituido como tal, que vivimos en un país donde importan más los toros y el fútbol que la educación; que la apatía es la que reina y gobierna el país; bueno, y que Camps es un corrupto, pero uno de tantos, la única diferencia es que le han pillado.
Qué sensacionalista me pongo. O eso, o es que verdaderamente siento que este sistema no funciona. Que si algo sale electo en el Parlamento, saldrá electo en el Senado... porque las formaciones son las mismas. Que el poder judicial está cada vez más pegado al ejecutivo. Que nadie eligió al Rey y vamos ya camino de los setenta años sin que nuestro máximo "mandatario", a falta de una palabra mejor, sea electo democráticamente.
¿Pero qué importa eso si tenemos a Beckham, a Paquirrín, al nuevo reality show, a Fernando Alonso, a Rafael Nadal y a la Pantoja de Puerto Rico? Total, ya nadie se acuerda de quién era Pedro Duque.
Un Big Mac y Cocacola mediana, apoya tus Nike sobre la mesa que compraste en Ikea para encender tu televisión Sony Bravia, comprada en Media Mark. Deléitate con tu nuevo programa de Telecinco, perfectamente estudiado, sobre cómo rellenarte la cavidad craneal vomitándote a través de los ojos. Deja que Mercedes Milá te encauce mediante silogismos hacia una falacia para mitificar todo cuanto te rodea, sensacionalismos que no podrás digerir porque se te presentan como verdad absoluta.
Conformismo, o eso dicen.
sábado, 11 de abril de 2009
Pasión, Muerte, Resurreción y demás mitología cristiana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
